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Un mundo más enfermo

rescatado por cTarkus
 

 

El calentamiento global no sólo traerá consecuencias climáticas y meteorológicas. Ecologistas y epidemiólogos están en alerta ante el aumento de las enfermedades que se desarrollarán en las poblaciones salvajes terrestres y marinas.

Los hábitats afectados son muy diversos, y van desde los arrecifes de coral hasta las selvas amazónicas. El National Center for Ecological Analysis and Synthesis (NCEAS) ha sido el primero en analizar la influencia de las epidemias en sistemas animales y vegetales completos, tanto en tierra como en los océanos. La aparición de las enfermedades parece relacionada con la variación de temperaturas y los cambios estacionales, todo lo cual influye en su actividad y gravedad. Virus, bacterias, hongos y parásitos patógenos se ven influidos por el cambio climático, afectando incluso a humanos.

Los anílisis indican que hay razones para alarmarse. Los cambios climáticos globales están perturbando los ecosistemas naturales de una forma tal que facilita la subsistencia de las enfermedades infecciosas.

Hay varios ejemplos de virus, bacterias y hongos asociados a enfermedades que se desarrollan más rápidamente con ligeros incrementos de temperatura. Algunos vectores de enfermedades, como mosquitos, roedores, etc., son muy sensibles a las temperaturas y a la humedad. A medida que las temperaturas suben, los portadores se expanden hacia nuevas áreas y pueden afectar a poblaciones que hasta entonces no se habían visto expuestas. Los mosquitos se reproducen y crecen más rápidamente ante temperaturas elevadas. De hecho, el invierno mata a muchos patógenos. Si éstos se hacen más cálidos, las poblaciones de portadores serán controladas en menor medida.

Los cambios climáticos pueden traer lluvias torrenciales en ciertas partes del mundo. La Fiebre del Valle del Rift, extendida por la acción de los mosquitos entre la población humana, alcanza su máximo grado de expansión cuando llueve mucho (años en los que predomina El Niño). En 1998, hubo miles de muertos en Africa oriental. En condiciones más húmedas, la población de mosquitos crece de forma desproporcionada; éstos asimilan el virus más frecuentemente y lo transmiten a más personas y ganado.

Sin duda, las enfermedades sobre las que debemos estar más preocupados son aquellas que usan vectores para transmitirse. A medida que la temperatura aumenta, los insectos que la contagian alcanzan zonas cada vez más cercanas a los polos.

Información adicional en:

http://www.seaweb.org/ScienceJune21.html